Filtro adecuado para Nibe FTX 230 W - Filtro de bolsa G3
| Número | Precio unitario |
|---|---|
| Hasta 4 |
13,90 €
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| Hasta 9 |
13,16 €
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| A partir de 10 |
12,43 €
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Listo para su envío: 1-5 Werktagen
Información importante
Nuestros filtros no son productos originales del fabricante del dispositivo, sino productos compatibles fabricados por terceros por encargo nuestro o en nuestra propia fábrica. Las denominaciones mencionadas sirven para su identificación.
Información sobre el producto "Filtro adecuado para Nibe FTX 230 W - Filtro de bolsa G3"
| Adecuado para: | Nibe 250 FTX S/W |
|---|---|
| Clase de filtro EN 779:2012: | G3 |
| Clase de filtro ISO 16890: | Grueso 60 % |
| Contenido: | 1 filtro G3 |
| Dimensiones: | 171 x 338 x 265 mm |
| Fabricante: | Fabricado para Filterhaus |
| Marco: | Plástico |
| Material filtrante: | Fibras sintéticas |
| Plegado: | Filtros de bolsa |
| Tipo: | Filtro de polvo grueso |
El filtro de repuesto Nibe FTX 230 W G3 tipo bolsa es un filtro de prefiltración de alta calidad para sistemas de ventilación Nibe y garantiza una prefiltración fiable del aire de entrada y salida. La clase de filtro G3 elimina eficazmente el polvo, las pelusas, las fibras y otras partículas gruesas del aire. De este modo, no solo se mejora la calidad del aire interior, sino que también se protege el equipo de ventilación contra la suciedad. El filtro de bolsa está fabricado a medida para el sistema Nibe FTX 230 W, ofrece una gran capacidad de retención de polvo y es fácil de sustituir. Para mantener un rendimiento de filtrado óptimo, se recomienda cambiarlo periódicamente —dependiendo del entorno y del uso— aproximadamente cada 3-6 meses.
✔ Filtro de bolsa de repuesto para Nibe FTX 230 W
✔ Clase de filtrado G3: filtrado grueso fiable
✔ Filtra polvo, pelusas y partículas gruesas
✔ Elevada capacidad de retención de polvo gracias al diseño de bolsa
✔ Protege el sistema de ventilación y los componentes posteriores
✔ Ajuste perfecto y fácil sustitución del filtro
💡 Nota : Los filtros de bolsa G3 deben revisarse periódicamente y, dependiendo de la carga de polvo y del lugar de uso, deben cambiarse aproximadamente cada 3-6 meses para garantizar un funcionamiento eficiente y duradero del sistema de ventilación.